sábado, 11 de diciembre de 2010

De la bruja piruja, para mi primito favorito


Desde que le vi por primera vez, supe que le iba a querer mucho. Luego vi sus ojitos tan adorables y su boquita babosita, con la que hace pompitas de saliva sin darse cuenta...
Nos miramos y nos reímos, yo, de lo que me gusta verle reír y él... no se bien, si por mi pelo largo que se mueve cuando le hago a "la bruja piruja"o por que ve mis enormes zarcillos moverse de un lado a otro. Lo cierto es que me encanta, ver como sonríe, de vez en cuando así por que sí...
Pero todo no son risitas, por que el señorito también tienes sus momentos de cantos gregorianos, un tanto desafinados, eso si. Pero entre que mi madre lo zarandea de allí pa' qui y que su madre le hace caramuecas, al final siempre acaba poniendo cara de "¡Ohh Dios Mio!¿Quién me mandaría a meterme a mi en estas cosas?"
Y lo mejor de todo es, cuando le das un dedo y él te agarra muy, muy fuerte. Entonces es, cuando te das cuenta de que, aunque él no pueda emitir ningún sonido para decírtelo, también está encantado de que le hagas reír.

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