domingo, 26 de diciembre de 2010

La "Caja Tonta"


Me encanta ver una serie de televisión o escuchar alguna canción y sentir que tú podrías ser el protagonista. Sin ir más lejos, el día de Noche Buena entre risas y fiestas, recordé que echaban una capítulo de Smallville y uno de los momentos que más me llamó la atención fue este:
Lois: Quizás, deberías guardar por un tiempo tus sentimientos hacia Lana... Es como cuando ahorras para comprar una bici: comienzas a meter dinero en una hucha y cuando al final decides abrirla, te das cuenta de tienes tanto dinero que puedes comprarte una Hartley.
Clark: La mayoría de las veces pienso que no me entiendes, pero en otras ocasiones creo que me conoces más que nadie...
Lois: (gesto de suficiencia) No te preocupes Clark, estaré aquí para ayudarte a ahorrar...
Según hablaban pensé en mi historia y comprendí cuanta razón había en aquellas palabras que emitía la "caja tonta".

Y viniste a mi mente...

Mientras esperaba para seguir viendo Lois y Clark: Las nuevas aventuras de Superman, vi en Facebook este anuncio: "Quiero ser la chica de la que hablas. Aquella que quieres cerca de ti, que hace tu corazón latir como loco. Quiero que digas "es mía", y simplemente viniste a mi mente.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nunca se es demasiado mayor, simplemente perdemos el espíritu...

Sentada en mi sillón, observo una película en la tele. Los copos de nieve, caen sobre los protagonistas que, para evitar el frío, se dan un cálido beso.
Miro a fuera por la ventana...ni una gota de lluvia y mucho menos nieve. Sigo observando la tele. No se muy bien de que va la película pero oigo la frase "en Navidad tus sueños podrían hacerse realidad", así que supongo que tratará sobre la Navidad, como el resto de películas que ponen por estas fechas.
Voy a hurtadillas hasta la despensa y cojo un poco de la tableta de chocolate la cual, mi madre prohibió incluso mirar.
Cuando vuelvo, después de darme una vuelta por toda mi casa, es decir, cocina, ordenador, baño...veo que ha comenzado otra película. Se titula "La mágica Navidad" y yo me pregunto a mi misma "¿En serio?".
Nieve de nuevo...moriría por tocar un poco de esa esponjosa nieve recién caída. Mis ojos se van cerrando poco a poco, debido a la fluidez y frescura de la película (lo digo irónicamente, claro). Sueño...no se que sueño, en realidad, pero lejos de el, en la realidad, oigo unas campanillas que me despiertan poco a poco. ¿Papa Noel? Jaja, "eres demasiado mayorcita, Laura". Me asomo a la ventana y para mi sorpresa, veo a un hombre en medio de la carretera. "Debo estar soñando", pensé. Baje las escaleras hasta el primer piso y abrí la puerta. "Feliz Navidad, niña" me dijo, a lo que respondí "para usted también, señor". Se acercó a mi y sin previo aviso me abrazó y luego sacó de dentro de su gabardina una bolsa de tela. "Ábrela" dijo amablemente y yo, la abrí. Cuando metí lentamente mi mano allí, noté con la punta de los dedos algo húmedo y suave. "¡Nieve!" grité y el señor sonrió. Saqué un puñado y lo lancé al aire y esta vez yo, abracé a aquel hombre tan gentil.
Derrepente, comenzaron a caer copos de nieve y las gentes del pueblo comenzaban a amontonarse en las ventanas de sus casas, viendo sorprendidos aquel extraño suceso. Un niño salió a la calle y como es normal la tocó. Rió en alto y acto seguido también reí yo. Los demás niños comenzaron a bajar a la calle y a jugar a tirarse bolas de nieve, mientras a todos los demás nos inundaba una gran felicidad.
"Muchas gracias" le dije al extraño hombre y guiñándome un ojo me contesto "De nada" y se fue, haciendo tintinear con los dedos, unas monedas que llevaba en el bolsillo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Razones...para olvidarte

Me miras, lo sé. A escondidas, pero también, abiertamente. Nuestros ojos se cruzan y nos lo decimos todo. Estamos en un salón muy concurrido, lejos el uno del otro. Me sigues mirando y algo se enciende en mi. Siento hormigueos en las extremidades... Quiero apartar, de un empujón, a todas estas personas que me separan de ti y besarte. Besarte... Tus labios, tan suaves, siempre consiguen seducirme. Te imagino, acercándote a mi. Me tomas en tus brazos, me abrazas, me besas, me acaricias, me haces el amor...
Cada día que pasa, mi cuerpo, se siente más tuyo y mi mente, se va acostumbrando más a tenerte cerca, a ser uno. Al menos eso siento, pero... ¿Y si tú no sintieras de ese modo?. Pero yo te quiero y no hay más explicación...
Te miro. Tus ojos, que antes me miraban, otean un nuevo horizonte y tus manos que acariciaban mi cuerpo, navegan ahora por otros puertos. Me pongo un máscara de felicidad y dejo que sigas tu camino. Me río de mi misma y pienso"¿De qué me sirvió creer que solo bastaba con mi amor? Solo intentaba convencerme a mi misma de que, algún día podríamos llegar a ser uno."
Entonces, con fingida calma, aparto mis ojos de ti y recuerdo todos los momentos en los que dejaste todo por estar a mi lado, y me doy cuenta que todas esas veces en las que yo "salté al vacío", por así decirlo, tú solo me seguiste por que "pensabas que era lo correcto".

martes, 21 de diciembre de 2010

A cerca de: "Los vuelcos en el corazón"

Y siempre pasa que, cuando menos lo esperas, el corazón te da un vuelco. Tú estás tan tranquila, en un lugar cualquiera y derrepente ¡PUM!, tu presión arterial aumenta por micro segundos; un primer latido del corazón, al que le seguirán otros muchos, más rápidos, inicia una carrera para llegar a tiempo de ver el precioso revoloteo de mil mariposas en el estómago; tus manos sudan y se vuelven torpes y rudas; si vas caminando tus caderas comienzan a zarandearse de un lado a otro más exageradamente. Si estás sentada, comienzas a tocarte el pelo de una manera irrefrenable; Tus ojos no saben donde posarse: si le miras, <<"no demasiado evidente">>, si no le miras <<"va a pensar que no me importa">>; y por último, cómo olvidarme de esos mofletes delatores, de que, sin ninguna razón aparente (para los demás, claro) comienzas a sonrojarte.
Tu cuerpo, no puede dejar de gritar "¡Ay dios! mírale, es tan adorable", pero mientras, tu boca, un poco más sensata, calla "no vaya a ser que se de cuenta".

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ironías...

Enrollada en una toalla, salgo de la ducha. Hace tanto frío, pero cuando paso ante el espejo me es imposible no mirar mi reflejo en él: Mi pelo húmedo deja que las gotas de agua caigan sobre mi hombro desnudo, tengo cara de sueño aún, no todo el mundo tiene un cutis perfecto a las 6 de la mañana...¿O sí?
Reanudo mi viaje hacia mi armario, dejando mi reflejo atrás. 
¿Qué me pongo?, es lo primero que pienso. Pensamiento, válgase la redundancia, un tanto banal, pero es la verdad. Estos vaqueros me sientan de miedo y combinan fantásticos con esta camiseta y... ¡Ah ya! Los zapatos de tacón y la americana, look "casual", pero arreglado. 
"¿A donde vas?", preguntan. "A clase" contesto, por no decir "a ir a soportar al profesor de turno y charlar con compañeros de temas totalmente estúpidos...Pero que al fin y al cabo son tus amigos".
El pelo que antes estaba mojado, casi ya se ha secado... No hay quien lo meta a camino, pero no lo cambio por nada. Un poco de plancha y lista... ¡Ah no! falta el maquillaje, lo más importante. Ayuda a ocultar las imperfecciones. Comienzo con la base y eyeliner, colorete y rimel. Ya estoy lista para actuar. Para comenzar a fingir que me gusta la vida que vivo. Lo malo es que no hay nadie que grite "¡Corten!". La película sigue reproduciéndose y yo sigo queriendo que haya un corte en la electricidad, un respiro...Pero en este film, no tienes derecho a descanso, ni seguro médico, ni siquiera tienes derecho a largarte dando un portazo, estás contratada de por vida. Todos aquellos con los que hablas estupideces, siguen teniendo la misma sonrisa tonta de cada día, y siguen hablándote de la misma forma. Todos creen que tu guión es fantástico y no se paran a pensar si a ti te gusta, incluso, ni piensan en que tú solo estás actuando y que solo quieres salir corriendo, quitarte la ropa que te hace tan guapa y que esconde lo que hay bajo la piel; desmaquillar tus verdaderos sentimientos, aunque en ocasiones no sean lo que la gente espera, aunque sean imperfectos; coger las llaves del coche y perderte lejos de todos, tú, el reproductor de música y tus pensamientos.
Gritas, pero nadie te escucha. Lloras, pero todos fingen verte sonreír.
Me miro en el espejo de nuevo. Me sonrío. Una sonrisa preciosa, con dos hoyuelos en cada pómulo, o al menos eso dicen... Que ironía: ¿Cómo se puede llorar y reír a la vez? No se como lo hago y prometo encontrar la respuesta, pero por ahora deberían nominarme a los Óscar, soy una gran actriz.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Nunca, nada

"Todo fluye, nada permanece"-Heráclito-
Cambio. Evolución. Nunca, nada es igual. No debemos caer en el error de pensar que habrán dos momentos iguales. No volverás a ver los mismos ojos, ni volverás a sentir un mismo cálido beso. Ni una sola caricia volverá a ser igual. Tampoco un gemido de placer que rompa la quietud de la noche, será igual a otro.
Nos entristece pensar que nunca volverán a repetirse momentos que nos gustó vivir...Pero, amigos, creedme cuando os digo que, ésto, es lo mejor de la vida, que nunca, vivas los años que vivas , te aburrirás de vivirla.

sábado, 11 de diciembre de 2010

De la bruja piruja, para mi primito favorito


Desde que le vi por primera vez, supe que le iba a querer mucho. Luego vi sus ojitos tan adorables y su boquita babosita, con la que hace pompitas de saliva sin darse cuenta...
Nos miramos y nos reímos, yo, de lo que me gusta verle reír y él... no se bien, si por mi pelo largo que se mueve cuando le hago a "la bruja piruja"o por que ve mis enormes zarcillos moverse de un lado a otro. Lo cierto es que me encanta, ver como sonríe, de vez en cuando así por que sí...
Pero todo no son risitas, por que el señorito también tienes sus momentos de cantos gregorianos, un tanto desafinados, eso si. Pero entre que mi madre lo zarandea de allí pa' qui y que su madre le hace caramuecas, al final siempre acaba poniendo cara de "¡Ohh Dios Mio!¿Quién me mandaría a meterme a mi en estas cosas?"
Y lo mejor de todo es, cuando le das un dedo y él te agarra muy, muy fuerte. Entonces es, cuando te das cuenta de que, aunque él no pueda emitir ningún sonido para decírtelo, también está encantado de que le hagas reír.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Un sueño del siglo XVII

Una vela titilaba en un candelabro sobre una mesa. La habitación estaba completamente oscura, excepto por esa mínima luz. Las numerosas ventanas estaban cerradas con las cortinas de terciopelo rojo sobre ellas. Varios cuadros colgaban de las paredes pero el más llamativo era el de marco dorado que descansaba sobre la pared izquierda. Representaba una fiesta, en la que una gran orquesta tocaba para los bailarines.
-¿Por qué tenemos que esperar aquí, Alessandro?- Preguntó una joven, mientras se atusaba un vestido típico del Barroco.
-Sus padres así lo pidieron señorita- Contestó el otro joven, vestido con el atuendo de sirviente.
Se oyeron pasos por el pasillo y en menos de un minuto entró en la habitación una joven con el pelo rizado, alta y delgada, de tez blanquecina.
-Ya vienen, Viola-Dijo apresuradamente, mientras le entregaba a la otra muchacha una especie de violín.
-¿Para que es ésto?- Preguntó y en ese instante sus padres llegaron a la estancia. La joven se levantó dejando el violín en manos del joven sirviente-¿Qué ocurre padre?
-Shhh. Calla pequeña. Malos augurios se reservan hoy para nuestra familia- Sentenció e instó a todos a que tomaran asiento- ¿Veis ese lienzo?-Dijo señalando al cuadro de la fiesta- La orquesta que esta pintada ahí, es la orquesta original, la primera que se creó en este pueblo. Todas las familias fundadoras y entre ellas la nuestra, formaban parte de ella. Todo marchaba perfectamente, hasta que la familia Arcovendi-Y señaló los músicos a los que se refería- quiso quedarse con la dirección de esta. Debido a eso y otros enfrentamientos, las familias fundadoras decidieron echarles de la agrupación y prohibirles que tocaran sus instrumentos dentro de este pueblo.
-A partir de ese momento todo fue como la seda, pero hace un par de meses, como sabéis, han empezado a ocurrir asesinatos-Continuo la madre- Los descendientes de aquellos que condenaron a los Arcovendi comenzaron a aparecer muertos, en extrañas circunstancias... Por ello, la mejor opción es marcharnos. Podemos ocupar la casa de Venecia de tu primo Stratto- Dijo a su marido.
-Si será lo mejor... Ahora bien, muchachos, escuchadme, os voy a dar la dirección de esa casa y saldréis los tres juntos para allá. Coged provisiones y los instrumentos, nos veremos en cuatro días allí.
El hombre empezó a explicarles a los tres jóvenes como llegar y las rutas que deberían tomar, mientras la mujer, que nunca se había dejado amedrentar por trabajos de hombres, preparó un carruaje para los muchachos. Al poco rato apareció en la sala donde estaba su marido y se llevó a las dos chicas. Les puso una capa gruesa sobre los hombros y las condujo a la escalera principal. A los pies de ésta esperaba, el joven sirviente. Viola bajó despacio, pues el peso de la enorme capa la hacía tambalearse, o al menos eso se decía a si misma, pero lo cierto es que las piernas le temblaban.
Al llegar al último escalón el joven le tendió caballerosamente una mano y la ayudó a caminar. Cuando todos estuvieron en el recibidor, el señor Vinacelli dio las últimas instrucciones y partió junto con su mujer. Los tres jóvenes se dirigieron hacia el carruaje. Las dos chicas subieron dentro y el muchacho agitó las riendas y comenzaron a moverse.
Siguieron desde la salida del sol hasta bien entrada la tarde, por el primer sendero que les había indicado Mario Vinacelli. Viola y Carla, hambrientas hicieron parar a Alessandro.
Se sentaron a un lado del camino y comenzaron a devorar con ansias unas frutas que la señora Vinacelli había guardado en una cestita.
-¿Cómo está?-Preguntó el sirviente, sentándose al lado de Viola, cuando Carla decidió ir a dar un paseo
-Bastante nerviosa- Respondió ella intentado sonreír.
-No se preocupe todo se solucionará, llegaremos a Venecia y viviréis tan cómodamente como aquí-
-No me preocupa la comodidad... Lo que en estos momento me inunda es una sensación extraña. Todo está demasiado quieto, no hay gente en el camino, a pesar de ser uno muy transitado- Respondió pensativa
El joven, que también pensaba los mismo que ella, no supo que contestar así que guardó silencio y acarició el pelo de la joven, cuando ésta apoyó la cabeza contra su pecho. Notó que el cuerpo que tenía rodeado comenzaba a moverse sutilmente y se percató de que sollozaba.
-Viola, por favor, no os desesperéis- Dijo restañando las lágrimas que bajaban por sus mejillas. Tenía tan cerca su rostro, que podía ver como se amontonaban las gotitas saladas en sus  pestañas, sus rosados pómulos y sus labios perfectos, entreabiertos. Unas irrefrenables ganas de calmar sus sollozos con un beso le invadió. Ella le miraba, expectante. Seguramente tenía cara de imbécil, pero no le importaba.
 Sus rostros se acercaron aún más  y Viola cerró los ojos, en señal de rendición, quería que le besara, siempre se había imaginado besando a aquel sirviente tan hermoso que había llegado a su casa años atrás, pero nunca pensó que lo que sentía fuera tan fuerte, nunca había estado tan viva. Notó como Alessandro jugaba con su cabello y su corazón latía más aprisa que antes.

-!Ahhhhhhh¡- Oyeron a lo lejos un grito que les sacó de su ensimismamiento.
-!Carla¡- gritaron a la vez y salieron corriendo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Como siempre había querido

En la capilla, todos esperaban sentados en sus respectivos asientos, tal y como ella lo había dispuesto: en la derecha los amigos y familiares de él y en la izquierda los de ella.
Todos lucían sus mejores galas, trajes de gasa, chaquetas y corbatas...
El novio, situado ante unas escaleras (como ella quería), aguardaba la llegada de su alma gemela.
El reloj tocó las doce en punto y sonó el vals de Tchaikovsky que utilizaron en la película "La Bella Durmiente". Siempre había soñado con que en su boda sonase esa música al entrar y así era. 
El novio sonrió, al ver que su amada asomaba por la puerta de la capilla. Iba vestida de blanco, como cualquier otra novia, pero su traje era distinto a los típicos: Un corpiño lleno de pedrería, rodeaba su abdomen y luego miles de capas de gasa caían en picado hacia a bajo. Llevaba el pelo suelto, como siempre quiso, puesto con cuidado sobe su hombro izquierdo descubierto; y nunca quiso llevar velo, así que claramente no lo llevaba. 
El padrino, un apuesto joven, la guió hasta el altar donde se la entregó a su amigo.
Ella pensó <<Todo está perfecto, la música, el traje, los invitados... Sin embargo, algo estaba colocado de forma incorrecta.>>
Todo estaba exactamente como ella había pedido, todo, excepto el novio. Sin querer se había enamorado de aquel apuesto joven que estaba al lado del que iba a ser su marido, aquel que con pesar la había acompañado al altar, aún sabiendo que ello sería su final.
Despegó la vista de aquellos hermosos ojos negros que la miraban con tristeza y haciendo el máximo esfuerzo posible en aquellos momentos, sonrió a su novio, este la tomó de la mano y la subió al altar.

-Danae, ¿aceptas a este hombre como esposo?- Preguntó el cura. -Si- Respondió secamente, mientras intentaba negarse una y otra vez que amaba a el joven que aguardaba, a un lado del novio. Para ella, esa respuesta había sido el último latido de vida en su corazón. Se preguntó cuando sería el último de Jake.
-Por el poder que me concede la iglesia, yo os declaro marido y mujer. Puede besar a la novia- Lentamente, el joven esposo la besó, y como es típico salieron de la iglesia y tiraron arroz.

Todos acudieron al banquete nupcial, que fue un éxito: La comida fantástica y un buen servicio. Danae se había asegurado de ello.
-!Que el padrino diga unas palabras¡- Gritaron y a la novia le dio un vuelco el corazón. Jake se levantó de su silla y con una copa de champán comenzó a hablar:
-Hoy es un día muy especial, para ellos. Todo lo que han pasado juntos, siempre permanecerá en su memoria y formará parte de su historia personal. No todos los días se une en santo matrimonio una pareja tan perfecta y enamorada como ésta, por eso les deseo la mayor felicidad que puedan tener. ¡Que vivan los novios!- Concluyó y de un trago acabó con la copa. Si antes Danae se había preguntado cuando el corazón de su verdadero amado daría el último latido, era posible que en ese momento estuviera agonizando.

Su boda había sido lo más grandiosa posible,como siempre soñó, pero ahora se preguntaba, ¿para qué tanto confeti, tantas flores o tanta música de cuento de hadas? Allí solo se estaba celebrando la muerte de dos corazones...


jueves, 2 de diciembre de 2010

Una descripción encantada...

Llegué a un pueblecito pequeño. Las humildes casitas se amontonaban en torno a una fuente de piedra, que traía su agua desde las montañas. Pero lo más impresionante era el enorme castillo que se erigía sobre una loma en el lado Oeste del pueblo. Llena de curiosidad me dirigí al lugar y cuanto más me acercaba, más podía ver la perfección de la que gozaba: Era enorme, construido en piedra viva. Daba la sensación de estar abandonado, pues no había ningún soldado en las numerosas almenas. Las paredes estaban recubiertas de musgo y una hiedra se extendía por toda la puerta de madera. El sol, que ya desaparecía tras las montañas, le daba un toque fantasmagórico.
Dejé mi caballo amarrado en un mustio árbol y tiré de la hiedra para abrir la puerta. Dentro ya, sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo. Como en numerosas leyendas, ¿podía ser aquel uno de esos castillos encantados?

Una noche como otra cualquiera

Miré hacia el cielo. Un cielo azul oscuro. No había luna, pero las estrellas brillaban incansables. Desde mi rincón favorito en la playa observaba pasar gente: Una pareja de enamorados, un señor que jugaba con su perro...
Cuando al fin me cansé de observar como las olas llegaban una y otra vez a la orilla, me levanté caminé por la arena.
Me percaté de que había alguien más allí. Un muchacho, estaba sentado en la arena, observando el cielo que, momentos antes observaba yo. Me acerqué despacio y vi su hermosos rostro.
Llegué a su lado y me senté con él. Me miró con unos grandes ojos verdes y me susurró "Estaba esperándote"

lunes, 29 de noviembre de 2010

Frases que alegran el corazón[Disney]

-Voy volando contigo hacia un nuevo amanecer...-Llévame a donde sueñes tú...-[ Un mundo ideal Aladdin]
-Un día llegaré, no importa la distancia, el rumbo encontraré y tendré valor, 
Paso a paso iré y persistiré, a cualquier distancia, yo el amor alcanzaré...
-Se que estas ahí, que te encontraré, aunque tarde una vida yo jamas renunciaré...
-Más allá de toda gloria, del orgullo y el valor, el poder de una héroe está en su corazón...[No importa la distancia-Hércules]
-Todo es hermoso en el principio, el corazón se nos salta...
-Deja el desdén, sabes bien que es amor...-En alta voz no diré que es mi amor...[Canción de Meg-Hércules]
-Y en la mala racha acuérdate, que en tu alma está el poder, tú puedes ser el héroe. 
Ten esperanza donde  estés, el cielo es lo que tu crees...[Ha nacido una estrella-Hércules]
-Algún sueño debe haber, río abajo esperará. Por mi, solo por mi...
-¿Qué camino elijo yo?, ser tenaz como el tambor, he de olvidarme de soñar...[Río Abajo-Pocahontas]
-¿Cuan alto el árbol crecerá?, si lo cortas hoy nunca lo sabrás...-Y colores en el viento descubrir...[Colores en el viento-Pocahontas]
-Si no te tuviera, no sabría como al fin he logrado hallar en ti lo que faltaba en mi...-Es tan clara la verdad, en tu mirar...-Se que sería tan grande nuestro amor, juntos el mundo brilla más...-Ya no existe soledad, desde que a mi lado estás...[Si no te conociera-Pocahontas]
-Tal vez te guste tanto que quieras tú ser, siempre para siempre. Es por eso que tu corazón va latiendo intenso, cada final es nuevo comienzo, si encantada estás a la tierra irás...-La realidad se logra jugando a creer...[Siempre para siempre-Encatada]
-Hakuna Matata...-Ningún problema debe hacerte sufrir...[Hakuna Matata-El rey León]
-El mundo está perfecto en su quietud, con todo en su lugar...-Más allá de toda oscuridad, hay amor y paz...[La noche del amor-El rey León]
-Entre ella y tú no habrá tabú, pues manda el corazón...-En Upendi, la pasión crece a tus pies...[Upendi-El rey León 2: El tesoro de Simba]
-¿Cuanto habrá que ocultar?...- Si yo misma soy, mis mayores sufrirán...-Es la imagen que alguien vio, no es la realidad...[Reflejo-Mulán]
-Supe que tú eras mía desde que te vi, dentro de mi alma se que estas junto a mi...-Siento que tu futuro está ligado a mi, buscas un señal y no ha llegado a ti...-Tu corazón, escucha a tu corazón... Óyeme bien, no miente tu corazón y si eres fiel a su voz, se que te guiara directo a mi...-[Tu Corazón-Mulán]
-Ella está, ahí sentada frente a ti. No te ha dicho nada aún pero algo te atrae...- Sin saber porque te mueres por tratar de darle un beso ya...-El no se atrevió y no la besará...[Bésala-La sirenita]
-Eres tu, tus ojos me vieron con ternuras de amor. Y al mirarme así el fuego encendió mi corazón. Y te adoraré como aconteció en mi sueño ideal...-Y mi ensoñación se hará realidad...[Eres tú-La Bella Durmiente]
-Y habla el corazón de una sensación grande como el mar...-Algo entre los dos, cambia sin querer...- Hoy igual que ayer, pero nunca igual...-Que antes de juzgar, tienes que llegar hasta el corazón...-No hay mayor verdad, la belleza está en el corazón...[Bella y Bestia- Bella y La Bestia]



martes, 16 de noviembre de 2010

Momentos en una nube

<<Era blandita, muy blandita. Tenía una textura un tanto rugosa, pero aún así se podía considerar suave, casi terciopelo y además... ¡¡flotaba!!.>>
Tenía los ojos cerrados, pero podía intuir un sol radiante, quizás un sol de las diez de la mañana en un día de verano. Una brisa fresca agitó su pelo, y trajo consigo un olor a rosa y jazmín. Respiró hondo y se inundó con aquel magnifico olor... No quería abrir los ojos, simplemente quería quedarse allí, sentada con los ojos cerrados, tranquila, pensando, respirando lentamente...
¿Dónde estaba?, no lo sabía. Para ello debería abrir los ojos que tanto quería mantener cerrados...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pensamientos de la eternidad

¿Cómo es la eternidad? Según los cuentos de vampiros, hombres lobo y demás seres sobre naturales, es la peor condena que puede recibir tu alma, peor incluso, que la muerte más sangrienta... Se condena a un alma, unas veces buena y otras no, a vagar sin rumbo por un mundo hasta ahora desconocido.
Pasan los siglos y tus amigos envejecen, mueren y tú como si de piedra fueras...
Y entonces es, cuando te das cuenta de que lo único que es eterno eres tú y los que son como tú...
Cuando somos mortales, creemos que todo durará por siempre. Pero, ¿y si tuviéramos la posibilidad de comprobar si lo que creemos eterno, de verdad lo es?
Yo tengo esa oportunidad y no se si debería llamarlo así, pues el término "oportunidad" tiene connotaciones un tanto buenas.
He vivido incontables siglos, he visto mil lunas llenas y mil amaneceres... Pero, a pesar de ello, aún busco la respuesta a esa pregunta.

domingo, 7 de noviembre de 2010

En busca de nuevos Te Quieros!!

Hoy he decidido salir a la calle y buscar un nuevo Te Quiero. Recorrí mil aceras, pero no le encontraba. Por eso, al ver que la ciudad se me quedaba corta para buscar, cogí un avión y volé a otro país. Recorrí todos los recónditos lugares que allí me esperaban, pero tampoco encontré nada. Probé con otro país y otro, así tantas veces que no recuerdo bien cuantas eran...
Al fin, cansada por la persecución, volví a mi casa, y la llegar al rellano del primer piso (donde vivo), vi en el suelo un carta sobre mi felpudo. Ponía:
"Te he estado esperando todo el día aquí a fuera... Pero como vi que no llegabas decidí venir en otra ocasión. Te Quiero".
Abrí la puerta y, muerta de frío, me calenté un chocolate y me senté en el sillón con una manta. Volví a leer la carta... Esta vez, se me había escapado, pero, por lo menos, vendría en otra ocasión y yo estaré lista para recibirle...

domingo, 31 de octubre de 2010

Dirty Dancing


No me quedan palabras para describir lo qe me encanta esta pelicula

sábado, 30 de octubre de 2010

¿Poner los pies en la tierra o seguir soñando?

"¿Por qué no pones lo pies en la tierra y dejas de soñar con Príncipes azules?".
Tengo dieciocho años, y la mayoría  de la gente suele decirme eso cuando, risueñamente, pienso en los cuentos de hadas que me han acompañado durante toda mi infancia. 
Poner los pies en la tierra...No sé, creo que aún no estoy preparada para dejar de soñar con reinos encantados, castillos con altas torres o sapos que se convierten en príncipes.
 ¿Qué hay de malo en ello? ¿Qué hay de malo en esperar que tu príncipe azul llegue un día? 
Claramente, no hablo de uno que lleve capa y venga montado en un caballo o de uno que tenga una alfombra mágica. No, yo hablo de aquel que llegará sin decir nada y ocupará mi corazón. Sea rubio o moreno, alto o bajo, tenga una sonrisa preciosa o no, él será mi príncipe. Tenga un coche, tengo moto o simplemente llegue a pie, aquí le estaré esperando...
Por ello, ¿debo realmente poner los pies en la tierra? Si ninguna de las princesas de cuento de hadas lo ha hecho, ¿por qué debo hacerlo yo?