viernes, 23 de septiembre de 2011

Carta de alguien que sabe lo que dice

Los tíos. ¿Cómo explicar lo que son? Quizás una especie animal de recursos muy limitados, que coexiste junto a nosotras en este planeta llamado Tierra...o al menos eso creo.
En su hábitat natural, esta especie, va por ahí exhibiendo sus mayores encantos, una sonrisa perfecta, unos ojos preciosos, sus mejores cumplidos (que les llevan largas horas de arduo trabajo crearlos)...Se mueven con sigilo, van tras de ti, tanteando el terreno, te observan, aprenden tus puntos débiles y cuando están seguros, atacan con su mejor arma y la más peligrosa: "La conquista". 
En este campo, existen muchas formas diferentes de llevar a cabo la conquista, que depende, por ejemplo del tipo de tío al que nos enfrentemos. Y es que en este planeta, existen muchísimas especies "endémicas", por así decirlo, de tíos. Está el "Tius Chulitensis", más conocido como "el típico chulo de turno", que atrapa a su presa haciendo gala de su masculinidad; el "Tius Litteras""Chico de letras", que te conquista recitándote poemas...Pero el más peligroso o uno de los más peligrosos, es el "Tius Musicum" o "El chico del instrumento". Chicas, tened cuidado por que no son de fiar. Éstos, mezclan todo lo anterior, encantos, hermosura, arrogancia y pasión, incluyendo además la música: Componen una base armónica, donde asientan una melodía, que supuestamente tu has inspirado. No les creais, nunca. Ellos no son tan inteligentes como para componer canciones a cada chica que pasa por su vida...usan siempre la misma composición, así que no te dejes engañar. Otra técnica, también puede ser la de hacerse el sensible: "La música es para mi una vía de escape, interpretando puedo ser yo realmente"...¡Si hombre, mentira!
Como veis, existen diferentes clases de esta rara especie, pero coinciden en algo, y es que a pesar de su hermoso rostro y sus palabras, ya sean en prosa, verso o acompañadas por la música, todas ellas, en algún momento de tu vida, te harán daño.

jueves, 7 de abril de 2011

Sal

Olor a sal, desde la ventanilla de mi coche. No recordaba como olía el mar...Calor, camisetas de verano, brisa fresca, sol...Como lo hecho de menos en los meses de invierno y sin embargo también me gusta sentir el roce del frío en mi cara...
Pero sentir ese aroma casi imperceptible en una simple ráfaga de viento, hace de unos instantes, un recudo inolvidable.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Suicio Secreto, shhh

Son las doce y seis minutos de la noche y no puedo dejar de pensar en lo adorable que te ves, o al menos esa información transmiten mis ojillos marrones a mi cerebro...Que me atraes, es obvio, no hay que ser excesivamente listo para ello. Pero, lo que intento averiguar es, cómo lo haces, ¿cómo haces que pierda la cabeza de esta manera?¿Cómo haces que se me olviden las palabras, que con tanto esmero e intentado guardar en mi cabeza?¿Cómo haces que mi corazón lata sin descanso cuando veo tus ojos? Puedes explicarme cómo lo haces, maldita sea...Me gustaría conocer tu sucio secreto, ese que me hace perder el norte y que me corta la respiración, y así usarlo contra ti...
Quizás no te das cuenta, de las nefastas consecuencias que esto tiene para mi, no sabes la magnitud del problema, no tienes ni idea del poder inintencionado que ejerces sobre mi; y digo inintencionado, por que cometería un gran error, intentando culparte de todo lo que pasa por mi cabeza cuando te pienso.
Nunca creí llegar a este punto, pero yo misma fui, la que decidió que no había otros ojos, otra boca, ni otras manos que quisiera poseer, más que ningunas; fui yo misma la que, a sabiendas de que esto podría traer malas consecuencias, decidí dejar que me robarás el sueño y fui yo misma, la que permitió que entrarás en mi corazón, entendiendo por ello que tú no estabas obligado a guardarme un sito ahí.

viernes, 18 de marzo de 2011

Puntos de vista

Estaba sentado en el césped del jardín. El sol se escondía tras unas cuantas nubes viajeras y una brisa fresca de principios de primavera, movía las copas de los árboles. Una fuente borbotaba a lo lejos, produciendo un agradable sonido que poco a poco lo adormilaba. Se echó hacia atrás dejando caer su cuerpo sobre la hierba fresca y comenzó a leer su libro favorito. Con la suave brisa que acariciaba su rostro, llegó a él un olor... Se incorporó para ver de donde procedía, pero no había nadie por allí, lo más cerca era la calle de enfrente y estaba a varios metros...
Continuó su lectura, pero solo había puesto los ojos en las lineas del texto cuando oyó pasos. Levantó la cabeza y descubrió la procedencia de aquel aroma: Una joven rubia de ojos claros que conocía, se acercaba a él. Ámber la llamaban sus amigos. Solía cruzarse casi todos los días con ella varias veces, e incluso estaban en la misma clase de cálculo, pero le era imposible mirarla a la cara sin bajar la mirada, sin sentir que aquellos ojos azules quemaban su piel.
Un cosquilleo recorrió su espalda y el corazón comenzó a latir con ferocidad: ¿Qué hacía ella en aquel lugar? 
La muchacha se acercaba más y él no sabía donde posar su mirada y ni siquiera sabía si sus cuerdas vocales estarían listas para un simple "hola". El olor era cada vez más intenso. Sus miradas se chocaron, él la apartó, "Imbécil, ¿que haces?, vuelve a mirarla y saluda, se un caballero". Se aclaró la garganta a segundos de que la chica pasara por su lado, e incluso abrió la boca para emitir algún sonido, pero ésta, agachando la cabeza siguió de largo. 
El muchacho se quedó allí con la boca abierta de par en par y el "hola" en la lengua. "¿?" fue su único pensamiento.


Hacía un día espléndido, un sol precioso con algunas nubes, pero de resto los árboles danzaban al compás del viento y los pajarillos emitían un lindo cantar. No había nadie en su casa y se aburría así que, decidió salir a pasear. Se vistió y maquillo, tomó su libro favorito y salió de su habitación "¡Uy! el perfume" pensó y volvió adentro.
Paseaba tranquilamente por una calle cuando, un sonido le llamó la atención. Parecía el borboteo de una fuente. "Que raro, ¿quién va a tener una fuente en medio de este alquitrán?" Seducida por ese sonido se aventuró hacia aquel lugar. El sitio estaba rodeado de malezas, pero en cuanto consiguió vislumbrar lo que había allí, no pudo resistirse a entrar: Toda una loma cubierta de césped verde, árboles con flores primaverales y el motivo de su distracción, una pequeña fuente con agua en su interior. "El lugar perfecto para leer" pensó "tan perfecto que ya hay alguien aquí" refunfuñó cuando vio a un joven acostado en la hierva. "Da igual, pienso quedarme". 
Se fue acercando poco a poco, y vio con claridad quien era. Luis, era su nombre, o al menos así le llamaba la profesora de cálculo. 
Desde la primera vez que le vio, perdió el norte y seguía perdiendolo bastantes veces al día, solo con ver sus ojos verdes, tan intensos y a la vez tan inseguros, tan...tímidos. 
Aun no se había dado cuenta, que ella le observaba, y por eso comenzó a pisar exageradamente con sus pies en el suelo, para hacer ruido. El chico levanto la vista, para ver qué hacía ese ruido y sus miradas chocaron. "¡Ay!" Se sorprendió y la sangré comenzó a subir a sus mejillas. "Estúpida. Mírale a la cara de una vez. Háblale, por que él no lo va a hacer". Levantó de nuevo la cabeza y sus ojos volvierona chocar. "Dios, es tan adorable...daría lo que fuera por oír su voz tan solo una vez. Me está mirando, me mira...que vergüenza". Agachó la cabeza y siguió de largo. "Estúpida niñata" fue su único pensamiento.

jueves, 17 de marzo de 2011

¿Jugamos al Escondite?

Sentadas en un banco al aire libre, dos muchachas reían a carcajadas: 
-La verdad, me conformo con verle dos segundos cuando nos chocamos por los pasillos-Dijo risueña.
-Jajaja...¿No te das cuenta que eso es penoso?-Respondió su amiga burlona.-¡Oye! Me voy, nos vemos mañana.
La joven risueña se quedó allí sentada en aquel banco de piedra, pensando en lo que le había dicho su amiga. Tenía razón, era tan ridícula, tan infantil...Pero no podía plantarle cara a aquello, era más fuerte que ella. Sus ojos la neutralizan, le confunden las ideas...
Se levantó de aquel banco y entró a la universidad. <<Espero verle>> pensaba. Caminó lentamente por los pasillos de su facultad, reacia a entrar en clase. Pensó, <<mejor voy por el otro lado, que así tardo más>>, y gracias a la suerte o al destino, se chocó con él. Sus ojos se cruzaron y mantuvieron cada uno la mirada del otro, durante un momento. Él, esperaba de ella lo único que se había atrevido a decir, "hola" y una sonrisa, y ella, ella esperaba tantas cosas...
Pero por el contrario, la joven, agachó su cabeza escondiendo todo lo que sentía en ese momento tras su cabello y él...Él simplemente, se preguntó porqué esa chica se había marchado escondiéndose de él, si era obvio que la había visto.

sábado, 26 de febrero de 2011

IV6 - V = Cadencia Imperfecta

¿Cómo entrar en la vida perfecta del alguien que también lo es, si tú no lo eres tanto? 
La única solución es intentar convertirte en la imperfección de lo perfecto, es decir, ser ese paquete de galletas que se ha caído al suelo; ser la arruga que cruce la, perfectamente planchada, camiseta azul...
Al fin y al cabo, la Cadencia Perfecta, no lo sería tanto, si no existiera su opuesta, la Cadencia Imperfecta.

jueves, 24 de febrero de 2011

Gris

No estoy obsesionada, aunque pueda parecerlo...Por Dios, puedo vivir sin pensar en ello...2 ó 3 minutos por lo menos. Tampoco es que tenga que pasar el tiempo dándole vueltas al asunto, pero para gastar mi preciado tiempo en bobadas...
En fin: No es una obsesión. No lo es. No estoy obsesionada. Ya veo como se disipa el deseo, ya no hay redobles en mi corazón...que frase tan oportuna y a la vez...vomitiva.
No pasa nada, todo vuelve a ser igual, todo vuelve a tener el color de siempre, gris.