Lo realmente peligroso del asunto, no es el cambio en si, sino que no te guste en lo que te convierte. Muchas veces no te abre los ojos, o te muestra la simplicidad de la vida; muchas veces te hace ser más cruel y cínico de lo que ya eras, transformándote en una caricatura de ti mismo. Acostumbrándote a odiar, a parte de los lunes, el resto de la semana; Evitando entablar lazos con otras personas. Algunos lo llaman independencia, yo lo llamo dolor o demasiadas cicatrices, os avisaré cuando sepa con seguridad como denominarlo.
Y así, los días van pasando, del verano al otoño y luego al invierno, el duro y frío invierno, que da paso a la más hermosa primavera. Mientras tanto nosotros seguimos aquí, viéndolos pasar, algunos alegres como los de principio de verano y otros solitarios como las ramas de los árboles en invierno.

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