sábado, 1 de noviembre de 2014

La vida cambia y nosotros con ella o eso solían decirme. Y lo cierto es que si. Pero cada cambio necesita un desencadenante, que te convierte en una nueva versión de ti, como una actualización de software. No siempre son buenos, pero muchas veces si necesarios. A veces tan solo aparecen sin haberlos pedido, dándote una gran lección y otras y con mucha o poca suerte (según se mire) no ocurren. 
Lo realmente peligroso del asunto, no es el cambio en si, sino que no te guste en lo que te convierte. Muchas veces no te abre los ojos, o te muestra la simplicidad de la vida; muchas veces te hace ser más cruel y cínico de lo que ya eras, transformándote en una caricatura de ti mismo. Acostumbrándote a odiar, a parte de los lunes, el resto de la semana; Evitando entablar lazos con otras personas. Algunos lo llaman independencia, yo lo llamo dolor o demasiadas cicatrices, os avisaré cuando sepa con seguridad como denominarlo. 
Y así, los días van pasando, del verano al otoño y luego al invierno, el duro y frío invierno, que da paso a la más hermosa primavera. Mientras tanto nosotros seguimos aquí, viéndolos pasar, algunos alegres como los de principio de verano y otros solitarios como las ramas de los árboles en invierno. 


martes, 21 de octubre de 2014

El de la incógnita resuelta

"Entendí que aquellas cosas que nunca hizo, no fueron porque él no quisiera, si no porque yo no era la persona que le hacía sentir que debía hacerlo. Y no me molestaba darme cuenta de ello, pues no quería que comenzase una vida infeliz a mi lado.
Yo, quería que la buscara y que al encontrarla, hiciera por ella todas esas cosas que solo se hacen por la persona a la que amas.
Saber que estás completamente enamorado, tarda tan sólo un par de segundos, no una vida entera, eso, viene después."

El de cuando tardó más de la cuenta

Llegó unos minutos antes de la hora. Decidió esperar sentada en un banco cercano de color verde con reposabrazos de metal. Estaba lleno de nombres, frases... Un árbol detrás de éste, movía sus ramas alegremente con la brisa de principios de verano. Más lejos unos niños correteaban alegremente por el parque, jugando inocentemente
El corazón latía fuerte contra su pecho, hacía bastante tiempo que no tenía una cita o por lo menos no una tan seria y que le importase tanto. Esperaba ver aparecer sus ojos verdes de un momento a otro y esa sonrisa que mataba... 
Se acercó a ella un niño de aquellos que jugaban a lo lejos, con un doblez de papel encerrado en el puño. Con un gesto rápido abrió la mano para que ella cogiera la nota y sonriendo tímidamente señaló hacia la otra punta del parque. Una figura alta la observaba detrás de unas gafas de sol. Llevaba su pelo rubio perfectamente desordenado y sonreía. Se apoyaba de forma desenfadada sobre la pared blanca con sus manos en los bolsillos.
Ella levantó a modo de saludo su mano. En ese momento se acordó de la nota. La abrió y leyó: "Perdón por la tardanza". Rió, pues no solo había llegado unos minutos tarde, sino también algunos años.

6 de Abril 1998. Historias

Caminaba descalza sobre los gijarros de la orilla. Con el mar en calma, el ir y venir de las olas mojaba sus tobillos. <<Realmente está fría>> Pensó. Y era lógico a principios de Abril. 

Se sentó con las piernas cruzadas y de su bolso sacó un pequeño y envejecido bloc de notas. Habían ojas sueltas, algunas de un color amarillento y otras dobladas por las esquinas. Aquel viejo amigo no sabía de Historia del Mundo, pero si contenía miles de historias. De amor; de caballeros con sombrero y monóculo; de damas de burdel; de partidas de póker; de conciertos con solo de acordeón...

Se detenía en las numerosas fechas escritas sobre cada enunciado, recordando aquellos instantes, las canciones, los besos, las risas. Suspiró.

Tomó su bolígrafo bic, y pese a que se podrían anotar más fechas en aquellas hojas, decidió escribir la última entrada. Colocó un mechón de pelo tras su oreja izquierda y comenzó:



"6 de Abril 1998

Historias

Caminaba descalza sobre los gijarros de la orilla. Con el mar en calma, el ir y venir de las olas mojaba sus tobillos. <<Realmente está fría>> Pensó[...]".

sábado, 21 de septiembre de 2013

Siempre me pregunté, por qué dejé de escribir. Parecía que no tenía nada de que hablar, que se me había acabado el material. Era irónico que en los momentos más felices de mi vida, no tuviera nada que decir. Pero más que irónico, era absurdo que me preocupara por eso.
Hoy, entiendo que no se me habían acabado las palabras, simplemente mi vida real superaba aquella que me inventaba en mis cuentos.

lunes, 5 de agosto de 2013

Previsiones

Se sentó en aquel banco. Estaba viejo y desconchado, lleno de pintadas y nombres. Un gran árbol se alzaba detrás. De hoja siempre verde, se erguía como protegiendo desde la retaguardia al simple banco marrón. Una ligera brisa de principios de verano movió sus hojas y agitó la cabellera negra de la muchacha. 
Observaba la calle: Llena de coches aparcados en las dos aceras; bares con su respectivas pizarritas de oferta; una puerta de metal roja...y su mirada se detuvo en una librería, su tienda favorita. Aquella era su santuario. Entraba para mirar los libros, olerlos, sacarlos de su estante, leer la contraportada. 
Siguió sentada allí, con los ojos abiertos sin mirar, tocando la madera desgastada del asiento, viendo pasar numerosos estudiantes.
No había vuelto a ese lugar desde entonces. Como no sabía lo que podría pasar, se guardó dos cartones de jugo de naranja en el bolso...solo por si la soledad quería visitarla esta vez.

jueves, 6 de junio de 2013

Reflexionando frente al espejo

Y me da por mirarme al espejo. Veo a una niña tonta de ojos marrones y pelo negro. Una niña de 21 años, que se creía una mujer.
Hace frío...