martes, 21 de octubre de 2014

El de la incógnita resuelta

"Entendí que aquellas cosas que nunca hizo, no fueron porque él no quisiera, si no porque yo no era la persona que le hacía sentir que debía hacerlo. Y no me molestaba darme cuenta de ello, pues no quería que comenzase una vida infeliz a mi lado.
Yo, quería que la buscara y que al encontrarla, hiciera por ella todas esas cosas que solo se hacen por la persona a la que amas.
Saber que estás completamente enamorado, tarda tan sólo un par de segundos, no una vida entera, eso, viene después."

El de cuando tardó más de la cuenta

Llegó unos minutos antes de la hora. Decidió esperar sentada en un banco cercano de color verde con reposabrazos de metal. Estaba lleno de nombres, frases... Un árbol detrás de éste, movía sus ramas alegremente con la brisa de principios de verano. Más lejos unos niños correteaban alegremente por el parque, jugando inocentemente
El corazón latía fuerte contra su pecho, hacía bastante tiempo que no tenía una cita o por lo menos no una tan seria y que le importase tanto. Esperaba ver aparecer sus ojos verdes de un momento a otro y esa sonrisa que mataba... 
Se acercó a ella un niño de aquellos que jugaban a lo lejos, con un doblez de papel encerrado en el puño. Con un gesto rápido abrió la mano para que ella cogiera la nota y sonriendo tímidamente señaló hacia la otra punta del parque. Una figura alta la observaba detrás de unas gafas de sol. Llevaba su pelo rubio perfectamente desordenado y sonreía. Se apoyaba de forma desenfadada sobre la pared blanca con sus manos en los bolsillos.
Ella levantó a modo de saludo su mano. En ese momento se acordó de la nota. La abrió y leyó: "Perdón por la tardanza". Rió, pues no solo había llegado unos minutos tarde, sino también algunos años.

6 de Abril 1998. Historias

Caminaba descalza sobre los gijarros de la orilla. Con el mar en calma, el ir y venir de las olas mojaba sus tobillos. <<Realmente está fría>> Pensó. Y era lógico a principios de Abril. 

Se sentó con las piernas cruzadas y de su bolso sacó un pequeño y envejecido bloc de notas. Habían ojas sueltas, algunas de un color amarillento y otras dobladas por las esquinas. Aquel viejo amigo no sabía de Historia del Mundo, pero si contenía miles de historias. De amor; de caballeros con sombrero y monóculo; de damas de burdel; de partidas de póker; de conciertos con solo de acordeón...

Se detenía en las numerosas fechas escritas sobre cada enunciado, recordando aquellos instantes, las canciones, los besos, las risas. Suspiró.

Tomó su bolígrafo bic, y pese a que se podrían anotar más fechas en aquellas hojas, decidió escribir la última entrada. Colocó un mechón de pelo tras su oreja izquierda y comenzó:



"6 de Abril 1998

Historias

Caminaba descalza sobre los gijarros de la orilla. Con el mar en calma, el ir y venir de las olas mojaba sus tobillos. <<Realmente está fría>> Pensó[...]".