jueves, 12 de marzo de 2015

El de cuando veía la vida pasar

Te sientas bajo un árbol, resguardándote del calor primaveral y ves pasar gente: un joven despistado pasea a su perro, mientras una chica montada en su bicicleta le esquiva; Una pintoresca señora lleva de la mano a su nieto y este a su vez saborea con ahínco un chupete. Más lejos, un puesto ambulante, ofrece numerosas baratijas, así como telas de varios colores, alfombras y bolsos de cuero, que despiden un fuerte olor a piel. Si miras hacia el lado contrario, una chica devora con ojos ávidos un libro viejo. Lo sujeta fuerte, como si creyera que de un momento a otro las palabras fueran a salir corriendo de las hojas desgastadas. "Orgullo y Prejuicio" pone en la portada. 
Ajeno, el río sigue su curso, mientras vamos de una orilla a otra. Fluye, igual que la sangre por las venas, viendo el reflejo de los majestuosos puentes que lo abrazan. ¿Cuántas vidas habrá visto pasar?